Un inyector trabaja a presiones muy elevadas de hasta 2000 aperturas por minuto y están sometidos a temperaturas de entre 500 y 600 grados centígrados. Cuando un inyector tiene sus elementos sucios o gastados, afecta el funcionamiento del motor diesel causando su inestabilidad.
La generación de suciedad, concentración de barniz y hasta depósitos de carbón son situaciones muy frecuentes y los problemas generados por esto son el bloqueo de la aguja y la suciedad en el asiento de la tobera, la obstrucción de los orificios y pérdida de presión, restringiendo la apertura y el flujo de combustible adecuadamente.
Debes estar atento para localizar el inyector defectuoso haciendo la prueba de desconectarle el conducto de llegada de combustible mientras el motor está en funcionamiento, así se observara que inyector está generando el fallo.
Si un inyector tiene problemas tu mecánico de confianza debe desmontarlo para verificar el estado de sus componentes.



